Terapias

Las terapias esenias inducen a la energía a acompañar al paciente a recuperar el equilibrio de todos los componentes de su ser.

Se trata de un trabajo profundo que proporciona una mejor armonía entre la energía del cuerpo y sus diferentes niveles (etérico, emocional, mental). Permiten eliminar velos que ocultan el origen del mal, para llegar a su origen. De este modo, favorecen un mejor ajuste entre cuerpo, alma y espíritu.

La actitud del terapeuta se basa en abrir del corazón. Esto le permite, a continuación, servir de canal para las energías terrestres y celestes para apoyar y ayudar al paciente en su proceso curativo.

Estos tratamientos se enseñaron y practicaron durante miles de años por los sacerdotes del antiguo Egipto. Posteriormente, los esenios utilizaron un Parte de esta ciencia, que ahora está siendo reactivada. Actualmente están estructuradas y organizadas de forma clara y concreta, según la finalidad de las diferentes terapias.

Estas terapias se basan en los diferentes centros de energía del cuerpo (chakras), y en los canales de energía (nadis), así  como en los órganos y en la energía sutil. Se utilizan los sentidos sutiles (no sólo tacto, sino también la visión, oído, el olfato o el gusto sutil). Combinan la Luz y el estado de apertura del corazón del terapeuta.

Por último, la ciencia de los esenios de Egipto ofrece la lectura del aura, que permite ir más allá de lo visible, para obtener conocimiento sobre el pasado reciente o lejano del paciente. Con ella podemos encontrar el origen de las lesiones, generadas por reflejos del pensamiento o de comportamientos que inducen la enfermedad actual paciente. Por tanto, implica una labor de pacificación, de reconciliación todos los componentes del ser humano.

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